20 de septiembre de 2012

Cómo calculan los que no calculan

Hola! Vengo a presentaros mi blog científico: Cómo calculan los que no calculan.
En él os voy a ir mostrando mi trabajo de tesis, con todas las publicaciones que voy teniendo, dentro del mundo académico-científico.
Estoy realizando la tesis sobre dificultades de aprendizaje en matemáticas, en concreto estoy estudiando los posibles perfiles, o subtipos, que presenta este trastorno del aprendizaje.
He publicado diferentes trabajos relacionados con el tema, además de otras colaboraciones en los temas de mis compañeros del grupo de investigación "Dificultades de Aprendizaje, Psicolingüística y Nuevas Tecnologías", de la Facultad de Psicología (Universidad de La Laguna, Tenerife).

Creo que también debéis conocer mi trabajo más allá de Mi Mundo, así que ahí tenéis una buena porción de mí. Espero que os guste.


8 de septiembre de 2012

Próximas novedades

Hace tiempo que no vengo por aquí. A la vuelta de Palma se me rompió el ordenador, y justo me dieron el nuevo el día que me iba a Oviedo, al congreso. Admito que podía haber escrito desde el portatil, pero supongo que no he encontrado el momento.
Ahora por fin, a la vuelta de Oviedo, una ciudad maravillosa, estoy instalando todo en el ordenador. Con tanto tiempo sin escribir, tengo varias ideas en la cabeza, y algunas cosas que contaros. Los próximos días actualizaré esto con tres cosas de las que os quiero hablar:

· Tengo que actualizar mi blog científico: Cómo calculan los que no calculan, con todo lo del congreso.
· Quiero hablaros de la Batalla de las Bestias, la batalla de warhammer que se ambienta en el final de la Guerra de los Mil Años. La terminé, aunque no os la presente aquí, y lo tengo pendiente. No la pudimos jugar en Palma, pero mejor, porque se me ha ocurrido alguna idea para añadirle. A ver si para navidades se puede.
· Quiero hablaros de Cristina Puig, de las Crónicas de Erehländ y del mapa que hice para su novela.


Así que hasta entonces!!

4 de agosto de 2012

El perro y el globo


Salió corriendo de su casa y cruzó el jardín atravesando el sendero hasta la verja, que estaba cerrada. A sus pies ladraban sin cesar dos de sus perros. Pero faltaba uno. Por la calle pasó un coche blanco a toda velocidad, pero ella ni se inmutó. Miró alrededor, buscando a su perro, y nada. Alzó la vista al cielo, que sobre su hogar lucía azul, salvo por escasas nubes al este. Los perros hacían tanto escándalo que les pegó un grito para que se callaran, que no surtió efecto alguno. Caminó sobre la hierba, mirando entre los arbustos, pero ahí no estaba el perro. Llevaba en esa casa apenas dos días, era demasiado pronto para aquello... Temiéndose lo peor volvió a gritar a los perros para que se callaran.

Semanas atrás habían comprado juntos aquella casita. Un adosado precioso color ocre, donde por fin se independizarían. La habían preparado con esmero, y habían puesto mucha ilusión en el lugar. Ella especialmente, pues guardaba un secreto: sabía que aquella casa estaba encantada.

Corrió casi echándose a llorar de vuelta a dentro. Nada más entrar, se dirigió a la cocina. Fue directa a un cajón, bajo el fregadero, donde tenían la cubertería. Tras abrirlo, palpó por debajo y encontró la llave, que tenía sujeta con celo. Cerró el cajón y echó escaleras arriba, y desde el primer piso subió a la buhardilla. Ahora mismo tenían allí un sin fin de cajas por deshacer y colocar por toda la casa, las cosas de toda su vida... Pero ignorándolas, tomó una silla y la colocó en el centro. Sobre su cabeza había una trampilla, que en cualquier otra casa daría al tejado, en lo más alto del edificio. Con la llave abrió el candado que la cerraba, y con cuidado bajó la trampilla de madera. Arriba, en lugar de verse el cielo luciendo azul, había un enorme globo aerostático amarrado. Ella, sin sorprenderse por el hecho, tomó la base de la trampilla, puso un pie en el respaldo de la silla, y dio el mayor salto que pudo. La silla se cayó al suelo con un estruendo, pero ella logró subirse allá arriba. Y desde el otro lado, con cuidado de no caerse, cerró la trampilla, huyendo de la buhardilla, de su hogar y de ese mundo.

Al otro lado se le erizó todo el vello por el frío. Tras cerrar el suelo de la enorme cesta en que se encontraba, y asegurarse de sellar el candado a ese lado, trató de levantarse. El viento le dio en la cara al asomarse más allá del borde de la cesta, haciendo que su cabello castaño bailara a su espalda. Se encontraba a muchísima altura, navegando el cielo en aquel globo, flotando en algún lugar de otro mundo.

Allá abajo se veía la costa de un enorme continente, como un cono cubierto de selva que se adentraba en el océano. Sobre su cabeza, el gran globo permanecía hinchado en tonos rojos, naranjas y malvas por arte de alguna magia, pero se sentía segura, pues no era la primera vez que lo utilizaba. Así que sin esperar más, se agarró a una de los cabos que amarraban el globo a la cesta, y gritó con fuerza.- ¡Quiero ir donde está mi perro!

Y en ese momento sintió el viento cambiar. La brisa, que hasta entonces le daba de cara, ahora venía de su flanco izquierdo, soplando hacia el noroeste. El globo, en su inmensidad, se dejó llevar por su fuerza, sobrevolando la costa del continente.

Ella se quedó un rato ahí, observando aquel mundo alejado moverse debajo. Parecía que ella estuviera quieta, y que aquella masa de tierra y agua se moviera bajo el globo. El viento soplaba fuerte, empujándolos, rumbo a su destino. Cuando le dio frío se acurrucó en la cesta, y se quedó ahí un rato tendida. No sabía lo lejos que estaba de su perro, ni cuanto podía tardar el globo en llevarla hasta él, pero sabía que estaba en camino. Si él se lo había quitado... Pateó la cesta, maldiciéndolo.

Estuvo así un rato bien largo, hasta que la cesta comenzó a agitarse por el viento. Algo había cambiado. Se levantó y observó el horizonte. Ahora alrededor sólo había océano, y el globo se dirigía hacia una enorme tormenta. Justo enfrente el cielo se oscurecía con tremendas nubes grises, que no dejaban de estallar y relampaguear. Ella se agitó por el frío, y sintió al globo alzarse en el aire. Subió bien alto, o lo suficiente para sortear la enorme tempestad, y ella sonrió agradecida. El viento la llevó por las alturas, dejando los nubarrones debajo, y entonces se maravilló con la visión. Estaba a tanta altura que podía ver que la tormenta formaba un anillo, y que encerraba todo un archipiélago en el interior, ageno a su furia. Era como si el anillo protegiese aquellas islas, hacia las que se dirigía indudablemente con el globo.

Una vez dejó la tormenta, fue descendiendo sobre la primera isla, para después adentrarse en la costa de la mayor de todas ellas, en el centro del archipiélago. Tenía una forma rara, con una península al sur, que sobrevoló primero, y una plataforma mayor al norte. El globo iba bajando a medida que se acercaba a su destino, directa hacia la costa más septentrional de aquella gran isla. A ella le latió el corazón. Su perro estaba realmente en este mundo. Volvió a maldecirlo...

El globo la llevó hacia las montañas de la costa, donde en un enorme valle de pronto surgió una alta torre. Era como una aguja entre las cúspides nevadas, de un color blanco que la confundía. Y hacia allí se dirigía. Le latió el pulso, a la par que el globo descendía. Cada vez se sentía más cerca del suelo, aunque aun estaba a gran altura. Sortearon algunas cumbres para aproximarse a la inmensa torre, cuando escuchó el ladrido de su perro. Tenía que ser él. Se fueron acercando, al tiempo que el viento fue amainando, hasta detenerse justo frente a uno de sus balcones más altos, quedando suspendido el globo al haber llegado a su destino.

Allí había un hombre esperándola. Era joven y atractivo, vestía una túnica de color celeste, sujeta con un cinto marrón, y se apoyaba en la barandilla de mármol. Ella fue a gritarle, pero él levantó una mano para hablar, callándola.

- Has venido a verme...

- ¡He venido a por mi perro!

- Pero ése era nuestro trato. Yo te doy el globo, tú me das a tus perros.

- Eres un mentiroso, y un ladrón. ¡No han pasado ni dos días!

Él se llevó la mano al mentón, y miró al perro, que ladraba entre los barrotes de mármol a sus pies.- Te propongo otro trato ahora que ya sabes cómo encontrarme.- Ella se quedó callada, mirándole desde la cesta, suspendida a gran altura del suelo.- Yo te devuelvo a tu perro, y tú vienes a visitarme a menudo.- Y asintió, firme pero sonriendo.

Ella lo miró suspicaz. ¿Así de fácil?- De acuerdo.- Le dijo.

Entonces él tomó al perro con la manos, sin que dejara de ladrar. Era un yorkshire de color negro, que de pronto se vio entre la torre y la cesta. Comenzó a ladrar y a agitarse, aterrado, y ella se lanzó a tomarle y llevarle consigo. Una vez en el interior de la cesta el perro se hinchó de alegría, moviendo su rabo diminuto, y saltándole a las a piernas.

- Espero verte pronto.- Añadió él con desdén sobre el balcón.

Ella, muy seria, sin saber si agradecérselo o insultarle, se incorporó y se quedó mirándole.- ¿Cómo regresaré hasta aquí?

- Dile al globo que te traiga a Tharin-Gol, la Torre de los Reyes.- Y con una reverencia, se dio la vuelta y se retiró del balcón. Entonces el viento comenzó a soplar alejándola, como si su visita allí hubiera terminado ya.

Ella se quedó en la cesta, viendo la torre blanca perderse entre las montañas. El globo se elevó de nuevo, marchándose lejos, sobrevolando la tormenta con forma de anillo, y abandonando las islas. Ya no sabía cuál era el rumbo del globo, y poco le importaba. Sacó la llave del bolsillo del pantalón, y abrió el candado del suelo. Con cuidado, bajó al perro, que dio un salto para caer de morros en el suelo de la buhardilla. Después ella se descolgó en el interior de su casa, tomó la silla del suelo, y cerró la trampilla y después el candado.



Este relato es para mi prima. 
Que sea bienvenida a Mi Mundo.












31 de julio de 2012

Biografía

Mi nombre es Christian J. Peake Mestre, nací en Madrid en 1982, de padre chileno y madre española. Cuando tenía un año fuimos a vivir a Arica, norte de Chile, un periodo corto tras el cual regresamos a Madrid, para el nacimiento de mi hermana. A los cinco años me fui a vivir a Valencia, y allí comencé a escribir. Empezó todo jugando a rol durante la adolescencia, para lo que cree mis primeros “mundos primitivos”. La fantasía épica me cautivó entonces, y no he podido dejarlo. Aunque escribí mi primer cuento con unos diez o doce años, fue a los dieciséis cuando escribí mis primeros relatos “de verdad”. Al principio eran relatos cortos inconexos, que no tomarían forma hasta mucho después. Pero fue por esta época cuando comenzó a gestarse Mi Mundo. Fue entonces cuando adopté el pseudónimo Darka Treake, con el que he estado firmando mis escritos hasta muy recientemente. A los diecisiete años me fui a vivir a Palma de Mallorca, y fue allí donde Mi Mundo tomó forma realmente.

En 2001 comenzaba mis estudios de psicología, en la Universitat de les Illes Balears, que estuve compaginando con mi trabajo en el aeropuerto.

En 2003 escribí mi primer cuento, El Dragón y la Sirena.

En 2004 pasé seis meses en Nijmegen, Holanda, que me cambiaron por completo. En ese periodo, y a la vuelta, escribí La Canción de Clauda (2004) y Un Atimo (2005). Por esa fecha reescribí también Alba, la Hija de los Mares, que acabé al año siguiente.

En 2005 me encontraba escribiendo El Cuento de Siläe, aun inconcluso, y me fui a estudiar un año a la Universidad de La Laguna, Tenerife, donde además escribí Kelpie, la Dama del Amanecer (2006), y además, di el salto a internet, creando mi página web y comenzando a publicar a través de ella, aunque de forma muy modesta, sin preocuparme por la promoción.

En 2007 escribí dos cuentos cortos: Scrópolo, el Necrófago, y La Leyenda del Sin Fin. Este año pasé un mes en La Valetta, Malta.

2008 fue un año de logros. No sólo me licencié en psicología, sino que escribí Los Doce Navíos Elfos, además de El Duende, la Doncella y el Monstruo del Lago, fruto de un viaje a Escocia que me llenó de inspiración. Por estas fechas publiqué diferentes relatos en medios digitales, como la Revista de Arte Independiente Ícaro Incombustible, o diferentes foros y otras páginas. Además, me fui a vivir a La Laguna, Tenerife, para cursar mis estudios de Posgrado.

2009 fue un año muy creativo, estuve trabajando en la que podríamos decir que es mi primera novela (aunque no me guste ese término): Historia de una estatua de piedra (2011), que terminé tiempo después.

En 2010 obtuve mi Posgrado en Neurociencia Cognitiva y Necesidades Educativas Especiales, tanto con el itinerario investigador como profesionalizante, y comencé mis estudios de doctorado en el programa de Neurociencia Cognitiva y Educación, que todavía estoy cursando. Mi tema de tesis versa sobre las dificultades específicas de aprendizaje en cálculo aritmético, en concreto, estoy estudiando los posibles subtipos dentro de este desorden del desarrollo. Para consultar mi curriculum científico puedes visitar mi blog “Cómo calculan los que no calculan”. Ese año publiqué mis primeros trabajos científicos, acudiendo a mi primer congreso internacional. Además, en 2010 escribí mi cuento más bonito, La Sirada, que me pasé escribiendo por las noches.

2011 lo pasé trabajando en Cónicas de la Guerra de los Mil Años, sin duda, mi historia más ambiciosa. Sigo trabajando en ese cuento, aunque actualmente estoy con otros proyectos.

2012 está siendo un año productivo. Tras muchos años de meditarlo he dado el salto, adoptando mi nombre real para escribir. Admito que ha sido muy difícil. Pero he aprovechado la tecnología 2.0, que ahora nos lo pone todo más fácil. Actualmente estoy trabajando en La Habitación Número 11, un hipercuento ambientado en la Ciudad del Reo, un juego de rol que llevo diseñando desde 2008, y que está siendo editado por Másquemódulos para su publicación gratuita en PDF. Además, estoy revisando dos de mis cuentos: La Sirada e Historia de una estatua de piedra, para publicarlos en Amazon en formato digital para ebook.


Para saber más sobre este sitio, consulta el apartado: ¿Qué es esto?

19 de julio de 2012

Generación Kindle

Hola a tod@s.
Estos días estoy revisando dos de mis cuentos con la intención de publicarlos en Amazon. Llevaba con la idea rondándome la cabeza años, pero jamás me había atrevido a hacerlo. Pero desde que me hice la cuenta en twitter, facebook, etc (me abrí al mundo en definitiva), he conocido a mucha gente que lo ha hecho, y creo que ha llegado mi momento también.
Muchos nos encontramos solos, escribiéndonos cuentos a nosotros mismos, pero algunos han visto la forma de llegar al lector. Ha habido muchos escritores que han decidido publicar de forma independiente, en ebook, a precios simbólicos. El salto a las nuevas tecnologías es inevitable, y soy el primero que desea tener en su futura casa una estantería llena de libros (los míos entre ellos), pero teniendo esta alternativa, por pura conciencia ecológica, y porque la tecnología avanza sin detenerse, voy a subirme yo tambien a ella.
Muchos de esos escritores que permanecían en el anonimato comenzaron a moverse, a publictarse, y así se conocieron entre ellos. Ellos están formando parte del verdadero cambio de modelo, del inevitable salto de lo analógico a lo digital. Se les conoce como la Generación Kindle, y entre ellos se ayudan, comparten lecturas, se critican y mantienen amistad. Lo mejor de esta comunidad, es que no hay rivalidad entre ellos, juntos tratan de salir adelante haciendo lo que más les gusta. Son escritores de diferentes géneros, y de diferentes edades, que al no poder reunirse a tertuliar en persona, lo hacen por la red.
Hace ya unos días que me conocen, y ya participo en sus foros. No sé si puedo decir que ya pertenezco a la Generación Kindle, si ni siquiera tengo un eReader, ni he publicado. Así que en eso estoy. A ver si de una vez por todas lo hago, y publico La Sirada.


Os dejo aquí algunos enlaces que os pueden servir para conoerles mejor:


Consulta a ver qué se dice de ellos ahora mismo en Twitter: #GeneraciónKindle

Vídeo de la Generación Kindle



Además, os dejo las sinópsis de los dos cuentos que estoy revisando, La Sirada e Historia de una esatua de piedra.



Si existe una historia que pueda ser un cuento de hadas, un cuento de piratas, un cuento de amor y de lucha por la libertad, de crecimiento personal y de cambio, una historia de odio familiar en que haya cabida para la política y el idealismo, en el que aparezcan tanto hadas, como gnomos o árboles parlantes, monstruos, reyes y brujas, príncipes desterrados, lugares de sueño y objetos mágicos, venerados como reliquias de épocas remotas, ese cuento es La Sirada...




HISTORIA DE UNA ESTATUA DE PIEDRA

En la falda del Gran Volcán, la cima de todo un Mundo imaginario, las altas montañas se elevan desordenadas formando el Macizo de las Estatuas. Sus laderas están cubiertas de un bosque retorcido de laureles y helechos, y en su más profundo corazón, incontables estatuas de piedra se yerguen, en recuerdo de lo que una vez fueron... Ésta es la historia de una de esas estatuas, que, como en una escena congelada, permanece olvidada entre montañas escarpadas.














8 de julio de 2012

Proyectos...

Hola a tod@s!

Últimamente estoy trabajando en diferentes proyectos, y como no tengo mucho para mostraros, al menos vengo a hablaros de ellos.
Por un lado, estoy trabajando en La Habitación Número 11, un cuento de aquéllos de elige tu propia aventura. Está ambientado en la Ciudad del Reo, el juego de rol que está siendo preparado para publicación a través de la editorial MásQueMódulos. Es un proyecto ambicioso, pues el lector/jugador debe elegir qué camino seguir en la ciudad, y las posibilidades son inmensas, para tratarse de una ciudad decadente como ésta. Llevo escrita aproximadamente la quinta parte del cuento, y sigo con motivación. Tejer esta red por la ciudad, con tantos lugares a los que ir, donde el lector puede pasar o no, o volver a pasar, o no haber estado antes ahí diferentes veces hasta dar con el camino que lleve al desenlace, es tremendamente complicado. Pero lo estoy disfrutando muchísimo. Las notas que estoy escribiendo son un poco de locura, ya me he liado más de una vez entre los posibles caminos, entre la mezquita, la Taberna del Ladrón, el Nuevo Palacio Inquisitorial y el Palacio de la Bruja (para ver el mapa de la Ciudad del Reo: aquí). Pero al final lo he arreglado.
La idea para este cuento es ofrecerlo gratis en mi página y por las redes sociales, pero ya os iré informando sobre esto. De momento estoy pensando que cuando acabe toda la trama en que estoy enfrascado (es decir, si el lector decide ir a la Taberna del Ladrón en primer lugar), voy a enseñárosla, a quien se ofrezca de testeador. Puede ser buena idea, y me decís qué tal va.

Además, estoy trabajando en La Batalla de las Bestias, una batalla de warhammer para jugar este verano en Palma. Esta batalla representa el último gran acontecimiento de la Guerra de los Mil Años, y por tanto es el desenlace al cuento de las Crónicas de la Guerra de los Mil Años, el cual tengo un poco parado. La idea es que juguemos la batalla, y que lo que ocurra durante el juego, sea lo que suceda como final del cuento. Estoy deseándolo, es una batalla en que Álex debe conquistar las Torres de Isnara, dirigiéndo a la alianza de hombres, enanos y elfos para expulsar a las bestias del Viejo Mundo.
El manual ya va por las 30 páginas. En él estoy describiendo el trasfondo, las reglas de la batalla, y las listas de ejército de ambos contingentes.
En cuanto esté listo, os lo muestro!

Por último, deciros que estoy preparando algunos de mis cuentos para subirlos a Amazon, y venderlos a través de esa plataforma en ebook. Voy a empezar con La Sirada, y a ésta seguramente le seguirá Historia de una Estatua de Piedra.

Nada más hoy.
Pero como no me gusta pasar por aquí sin dejar un relato, os traigo un pedazo de La Habitación Número 11. Espero que os guste!




EL PALACIO DE LA BRUJA
(LSHELP)

Cuando ha cerrado la puerta, te levantas con cuidado. La pierna te duele, pero podrás caminar. En una silla, a un lado, están tus pertenencias. Te vistes y te guardas todo, y te asomas a la ventana. Da directamente a la plaza, y ves que un hombre sale del edificio corriendo, en dirección a la iglesia. Después te aseguras de tenerlo todo, y te diriges al armario. Está vacío. Entonces vas hasta la puerta y sales. Da a otro aposento, un poco más pequeño, en el que hay una mesa con cuatro sillas. Hay dos hombres sentados, que al verte se levantan.

- ¿A dónde vas?- Te pregunta uno de ellos.

- Trogan me dijo que soy libre de irme.

Ellos se miran.- Pero, ¿estás bien?

Asientes.- Sí, y quiero irme.

- Acompáñame.- Te hace una seña, y obedeces, mientras que el otro os sigue.

Ambos te dirigen por varias habitaciones más, hasta dar a un largo pasillo con varias puertas, que termina en la taberna. Estás en la primera planta, y desde ahí puedes escuchar el tumulto de abajo, el cual podrías ver si te asomas a la barandilla. Hay varias mesas allí. Una pequeña frente a vosotros, y tras ésta, una muy larga, en posición perpendicular. A ella hay sentada un montón de gente que parece estar desayunando, pero entre el griterío, la música y la cerveza, nadie os hace caso.

- Espera aquí.- Te dice el ladrón que te guiaba, y mientras el que aun no ha hablado le espera junto a ti, éste camina en dirección a la gran mesa. Es entonces cuando localizas a Trogan, que está de espaldas a ti. Allí ambos hablan. Trogan te mira dándose la vuelta sin levantarse, y ves como te sonríe. Entonces toma su propio plato, y se lo entrega al que te llevó hasta allí. Éste regresa, y ves que lleva un trozo de pan, un filete de pescado, y una patata. Le hace una seña al compañero, y te conducen escaleras a abajo. Una vez en la estancia inferior, te llevan sorteando mesas y gentío hasta la barra, donde te invitan a sentarte. Después, te pone el plato delante, y te habla como si aquello no fuera con él.- Trogan dice que después de comer algo, puedes ir a donde te plazca.- Calla un segundo.- Pero que recuerdes todo lo que te ha dicho.

Tú te quedas mirándole, y sin esperar respuesta te lanzas a comerte el pescado. Ellos se van, y ya ni te importa, tenías tanta hambre... Devoras aquello con ansia, para sin más dilación marcharte de la Taberna del Ladrón, y con ímpetu renovado, a pesar de la herida, te diriges al palacio donde viven las brujas.

No sabes muy bien cómo vas a entrar ahí, o si alguien te va a querer recibir... En todo caso, tienes que probar. Todo el palacio está rodeado de una alta muralla, cuya única entrada da a la Plaza del Juicio, cruzando el barranco. Pero por ahí no te vale la pena ni pensar en entrar, pues jamás se abre. El palacio tiene un edificio anexo extramuros, al sur, justo al otro lado de la plaza, junto al barrio en ruinas. Regresar hacia allí te hace estremecer, pero no piensas entrar en ellas. Es posible que haya alguna entrada en algún punto de la muralla, y si no, por el edificio anexo seguro que puedes entrar.

Te encaminas hacia allí cruzando el barranco por el Puente de los Pescadores, y vas direct@ hacia la Plaza Silenciosa, donde está la Gran Biblioteca. Justo detrás se alza la muralla del palacio, tan negra como el enorme edificio. Cruzas la plaza, sintiéndote intimidado por el silencio, a pesar de que no veas a nadie, y rodeas la biblioteca octogonal. Acaricias la superficie del mármol al pasar, pero ignoras su suavidad, al verte tan cerca de la muralla del Palacio de la Bruja. Miras a ambos lados del muro, y no hay ninguna entrada. La roca negra se extiende hacia el sur y el norte, acabando en pequeñas torres, la última a pie de barranco. Te diriges al sur, y giras la esquina a tu izquierda. La muralla continúa al menos unos cincuenta pasos más, pero a media altura un puente la une al edificio anexo. Continúas tu camino sin separarte del muro, hasta pasar por debajo del puente. Ahí te detienes. No es demasiado alto, y tal vez con una cuerda podrías escalar hasta subir. Tampoco sabes si es buena idea. te acercas a una ventana del edificio anexo, y ves una habitación vacía, salvo por una silla solitaria, además de la puerta que debe dar al exterior. Continúas rodeando la muralla sur del palacio, hasta llegar a la otra torre que hace de esquina. Te asomas al lado oriental, pero nada. Ninguna puerta. Sólo te queda probar el edificio anexo.

Regresas caminando deprisa, pues no te gusta nada estar ahí, hasta llegar al edificio. Vuelves a mirar por la ventana, y ves de nuevo la silla vacía. Vas hasta la puerta despacio y coges el pomo de metal. Está abierta.

Casi te caes para atrás del susto, al encontrarte dentro a una anciana sentada en la silla que antes estaba vacía. Es una vieja demacrada, con los pelos grises cayéndola por la cara arrugada. Tiene los labios pintados de blanco, sobre una barbilla afilada y carece de cejas. Tú dudas si entrar, pero antes de que des un paso, ella levanta la mano y te hace una seña con el dedo para que te acerques.

- No temas... Si andas merodeando, será por algo.- Te dice con una voz realmente estropeada.- Pregúntame a mí en lugar de seguir buscando.

Tú comienzas a temblar, pero después de eso, tampoco puedes irte y perder la oportunidad. A saber quién es esta vieja y qué te puede decir. Entras, sin abandonar la puerta.- Cierra.- Te dice asintiendo. Y tú, sin que te guste nada la idea, le haces caso.

- Dime, ¿qué quieres de las brujas?- Te dice sin más.

- Quería...- Por fin hablas. Tú voz parece temblorosa, quebrada por un pánico que no terminas de comprender.- Quería saber sobre los ladrones desaparecidos...

Ella parece enfurecer. Te mira entre sus cabellos, y te habla despacio.- Te responderé cuánto sé de ellos, pero antes dime, ¿por qué vienes aquí buscándolos, si es último lugar donde ellos irían?

Menuda pregunta... Lo piensas un segundo.- Es posible que los hayáis encontrado primero...

Ahora sonríe la vieja.- No están aquí.- Responde. Te afliges, y ella lo nota. Es obvio que jamás te iban a decir las brujas que tienen al ladrón.- ¿Quién puede saber dónde están?

Ella lo piensa, sin dejar de mirarte, lo cual no te gusta nada. Te sientes absolutamente ridícul@ ahí de pie.

- Hay alguien que sabe dónde está. Pero no sé quién es. Te puede costar encontrarla. Es una mujer. Además, veo una tetera.- Ahora se calla, como si aquello fuera a resolverte la vida.

- ¿Dónde se encuentra?

- Eso ya es más difícil de ver... Localizar a alguien en esta gran ciudad es complicado. Pero no la encontrarás por aquí. Eso seguro.

- Gracias.- Respondes. No sabes muy bien qué más preguntarle, ni cómo marcharte, pero estás deseando hacerlo.

- ¿En qué más puedo ayudarte?

Te quedas pensando un segundo, y al final te decides. No tienes nada que perder.- ¿Cómo salgo de esta ciudad?

- No puedes.- Dice enfurecida.- Nadie puede. Así que olvida esa idea. Asientes, de nuevo de forma ridícula, y te diriges a la puerta. - Ten cuidado por ahí fuera. Esta ciudad tiene sus propios mecanismos para mantener un orden, así que no trates de inmiscuirte demasiado, o terminarás cambiando con tus decisiones lo que no debes cambiar...

Vuelves a asentir, y sin despedirte, sales de aquél lugar y te alejas rápido. No puedes reprimir un último vistazo a la ventana, donde ves una silla vacía... Maldices y te ríes de ti mism@, aquello ha sido absurdo. Sigues caminando sin fijarte por dónde vas, sino pensando en lo ocurrido y en qué hacer ahora. Tienes que encontrar a esa persona.




Posibles salidas de esta situación serían: 

(LSHELPL) 
Taberna del Ladrón. Esto te ha descolocado. ¿Y ahora? Una buena idea sería regresar a la taberna, a tratar de conseguir algo más de información. 

(LSHELPJ) 
Mercado. No tienes ni idea de a qué se refería la vieja con todo aquello. Seguramente era un disparate. Pero siempre puedes ir al mercado, que es un lugar concurrido, a ver si encuentras a alguna mujer que venda teteras, o que tenga alguna. Vete a saber.

15 de junio de 2012

Comienza la aventura...




Te despiertas como las tres últimas mañanas, cuando el sol sobrepasa el toldo que te daba sombra. El brillo del astro te ciega al abrir los ojos, y te viene todo a la memoria. Llevas tres días en la ciudad. No recuerdas nada salvo despertar en un muelle destartalado. Debiste llegar a bordo de algún barco, pero no había nave alguna amarrada. Te pones de pie, y caminas unos pasos, cruzando la pequeña plaza rectangular. En el centro se yergue una alta palmera, tan solitaria como tú, pues no hay nadie en la plaza, salvo otro vagabundo en la esquina opuesta. Se acurruca bajo una manta, y no le ves la cara. Te diriges al norte, abandonando el lugar por una callejuela. Los edificios se levantan abandonados, con las fachas arruinadas. Es incomprensible que pueda vivir alguien ahí, pero dado que toda la ciudad está igual, pagarías toda el agua que te queda para beber por pasar una noche en el interior de alguno. No sabes si es invierno en esta maldita ciudad demacrada, pero desde luego por las noches hace mucho frío.

A tu llegada, nadie te acogió. En el mismo puerto de la ciudad se levantaba un mercado, que no cesaba su actividad ni día ni noche, y cuando fuiste a mendigar, ni siquiera te dieron un trozo de pan. Ahí todo se vendía, te dijeron, pero por agua... Nadie compraba con dinero en ese lugar. ¿Cómo demonios has ido a parar a un sitio así? Aquí lo despojos malviven como pueden, no existe el dinero porque ni siquiera es valioso. El agua es lo que todos necesitamos para vivir, eso es lo que más vale, y lo que utilizan, pues, de moneda de cambio. Pero eso no es todo. Existen diferentes lugares donde conseguir agua... El primer día mendigaste agua en el Pozo de San Miguel, donde unos monjes, tras una larguísima cola, te dieron agua para llenar una botella. A cambio tan sólo debías pasar a su iglesia y rezarle a su dios, y a un ángel en los que no crees, y si existen no han hecho nada por ti. Así que ayer y el día anterior mendigaste en el Pozo del Pueblo, que se encuentra en el centro de la ciudad, en la Plaza del Juicio. Un lugar interesante... Al sur de la tremenda plaza se elevan los muros del Palacio de la Bruja, con el barranco seco de foso. Y al oeste, la fachada del Nuevo Palacio Inquisitorial, sede de los inquisidores, quienes ejercen control de la plaza y el pozo, además de gran parte de la ciudad. Las brujas y los inquisidores están en continua disputa, y la plaza se encuentra muy bien defendida. Al final te dieron agua, pero la tensión del lugar te ha impedido quedarte ahí mucho tiempo. Ahora estás en el barrio sarraceno. Ahí ni las brujas ni lo inquisidores tienen potestad. Da la impresión de que este barrio es más tranquilo, y aunque no sientes ninguna afinidad con su estilo de vida, ni creencias, los sarracenos te han permitido pasar las horas muertas ahí. Poco a poco te has ido dando cuenta de cómo funcionan las cosas en la ciudad. La gente se agrupa en bandas, para protegerse unos a otros. Los inquisidores, las brujas, los sarracenos, los negros, los bufones, la Orden del Arcángel San Miguel o los Cuarenta Ladrones son algunas de ellas, y de momento no te has atrevido a acercarte a ninguna.

Dejas a un lado una plaza diminuta, y después una bocacalle, para llegar a la Plaza Silenciosa. Adoras ese lugar. Parece que nadie se atreva a hablar ahí, y ni tú mismo has probado. El imponente templo se alza frente a ti con forma octogonal, con sólo de sus columnas en pie, arqueando su entrada. No has entrado en el lugar, pero te parece hermoso. Su fachada debió estar tallada con un hermoso altorrelieve que ya se ha perdido, dejando tan sólo escenas de viejas glorias ya incomprensibles. Al parecer ahí dentro viven uno sacerdotes, que cuidan del templo, amasando todos los libros que pueden. La Gran Biblioteca llaman al lugar, y la verdad es que por hermosa que es, no te parece la mejor opción.

En estos tres días te has dedicado a vagabundear, de allí por aquí. has estado en el barrio de los pescadores, donde desemboca el barranco. Has paseado por la Rambla de los Juglares, donde los bufones hacían piruetas y juegos de malabares. Te sentiste tentado a darle un trago de agua como recompensa al cuento de un trovador en la puerta del teatro, pero no lo hiciste. Te has horrorizado con el Paseo de los Condenados, donde los presos cuelgan de jaulas, a la espera de morir. Aquella avenida recorre la ciudad hacia la Puerta de Oriente, y en ella sólo hay sufrimiento. De las paredes hay hombres encadenados, llorando o implorando algo de comer. Cuelgan jaulas metálicas con personas dentro, algunas a punto de desfallecer... El lugar es horrible. Pero la Puerta es infranqueable. Parece ser la única salida de la ciudad, pero es imposible abrirla, y no te has atrevido a discutírselo a los inquisidores que la protegían. Las altas murallas os encierran a todos ahí dentro, hasta perderse mar adentro, entre la niebla perpetua. Ese puerto es infernal, ningún barco ha echado el ancla desde que llegaste, pareciendo el final infinito de una ciudad de almas en pena, de la que ninguna puede salir...

Es hora de intentar hacer algo. Puedes quedarte ahí sol@, o buscarte la vida. Podrías tratar de pasar desapercibid@, en una ciudad de tirados como es esta no te resultaría difícil... ¿Pero qué aburrido, no? Ahora es cuando tienes que decidir a dónde vas. La ciudad es enorme, pero no puedes salir de ella. nadie puede hacerlo. Aun así, hay muchos sitios a donde te puedes dirigir. Decide bien ahora, pues tu aventura comienza en este momento. Lo que hagas a partir de ahora, te llevará por un camino con un final absolutamente incierto en este momento. Suerte.







Taberna del Ladrón. Puedes dirigirte a la Taberna del Ladrón, donde viven los Cuarenta Ladrones. Aun no has entrado, pero dicen que no es mal lugar. No te vale la pena cambiar tu agua por cerveza cara, pero tal vez puedas conocer a alguien. Al parecer es una posada también, así que ¿quién sabe?

Burdel La Tierna. No te atreviste a entrar, pero el lugar parece sugerente. El burdel se encuentra en el mercado, en el edificio donde habitan los negros. No son muchos en la ciudad, y se apiñan allí como pueden. Tampoco puedes permitirte nada allí, pero puedes acercarte a ver qué hay.

Iglesia del Arcángel San Miguel. No es un mal sitio, pero tus creencias en este momento son algo que carecen de importancia para ti. No recuerdas nada, ¿para qué seguir al dios de otros? Aunque siempre cabe la posibilidad de que te acepten entre los cazadores de brujas, pues la orden mantiene a una guardia militar, que convive con los monjes tratando de imponer, mantener dirían ellos, su credo.

Nuevo Palacio Inquisitorial. No pareces encajar con la filosofía de vida de los inquisidores, y tampoco sabes cómo reaccionarán si ven acercarse a sus puertas a un@ mendig@ como tú. Aunque acercarte a ellos tampoco es mala idea, pues mantienen el control en gran parte de la ciudad, patrullando atemorizando a todos a su paso. Mejor que no te vean como una amenaza.

Taberna del Tahúr. No sabes mucho de este lugar. Está al este del barrio sarraceno, no lejos del Palacio de la Bruja. Parece un antro de mala muerte, y no sabes quién puede haber ahí. Tan buena opción como cualquier otra...

Mezquita. Los sarracenos parecen amigables, pero está claro que sois diferentes. No te harán daño seguramente, pero tampoco sabes qué te pueden dar. En lo alto de la torre, desde donde el almuecín llama a sus fieles cinco veces al día, éstos han improvisado un molino. A lo mejor podrías conseguir algo de pan ahí.

Paseo de los Condenados. No te gusta este lugar. Allí todo es sufrimiento, la gente desfallece y se muere... La calle llena de sangre... Es un lugar... Siniestro. Y con todo, tiene algo de atractivo. ¿No quieres volver a ver morir a los condenados?

Mercado. Puedes ir perfectamente ahora al mercado, pues lo encontrarás abierto. Allí todo el mundo estará comprando y vendiendo lo que hay en la ciudad, a cambio de su agua. No es que haya muchas cosas por aquí, pero siempre puedes acercarte a ver qué encuentras.

Palacio de la Bruja. El enorme palacio se eleva en un tono negro sobre la ciudad, aunque sus torreones están derruidos, y sus torres terminan en completa decadencia. Los altos muros que lo rodean, también negros, son resistentes como ninguno por aquí. Lo poco que has oído hablar de las brujas hasta ahora no es demasiado agradable, pero la opción te parece interesante. Aunque no tienes idea de cómo acercarte a ellas. La seguridad de la Plaza del Juicio te bloquea el paso hasta una puerta infranqueable. Pero el palacio tiene un edificio anexo al sur, en el lado completamente opuesto, dando al barrio en ruinas, un lugar peligroso... Tal vez allí puedas encontrar una entrada.

Barrio en ruinas. El norte de la ciudad está gobernada por la Orden y los Inquisidores, pero el sur es el caos. Existe un barrio en completa decadencia. Los techos y muros ya se han venido abajo con el tiempo, pues nadie los ha cuidado. Y al parecer, entre los escombros viven los mutantes que han bebido agua del Pozo de la Peste, que se encuentra allí mismo. No crees que sea un lugar seguro, pero te encantaría ver un mutante con tus propios ojos.

Puerta de Oriente. ¡Es impensable que nadie pueda salir de esta ciudad! ¿Por qué no ibas a poder irte si así lo quieres? ¿Por qué te lo impiden los inquisidores? ¡Malditos sean todos ellos! A ti te importa un comino todo esto, y quieres largarte de aquí. Y esa es la única puerta de la ciudad.







Así comenzaría La Habitación Número 11, el hipercuento que estoy escribiendo, ambientado en la Ciudad del Reo. Esta será la primera página de esta aventura que tú mism@ irás eligiendo a través de sus páginas. Veamos qué lugares de la ciudad visitas...

Estoy comenzando con este proyecto, del que os iré hablando a medida que vaya abanzando. Como ahora, os iré dejando fragmentos de  la aventura, para ver si consigo llamar con ello vuestra atención.
Saludos!














11 de junio de 2012

La Habtación Número 11: El Hipercuento

Hola! Anoche me puse en serio con La Habitación Número 11, un hipercuento ambientado en la Ciudad del Reo. Como sabéis, este juego de rol va a ser publicado a lo largo de este año, aunque aun no tenemos fecha. Y como ya venía dándole vueltas, me he puesto a escribir este hipercuento, ya que ahora tengo motivación extra.
Un hipercuento es, en definitiva, un cuento de aquellos de elige tu propia aventura, aunque en formato digital. La idea sería ponerlo gratis en mi web, en formato pdf y ebook (epub), para que desde cualquier lector (eReader o pc/mac) puedas viajar hasta la Ciudad del Reo, y vivir una aventura en primera persona, sin necesidad de directores de juego, etc. Cada capítulo irá seguido de las posibles opciones a seguir, de forma que no se lee el cuento de forma líneal, sino a saltos, pues tú mism@ vas construyendo la aventura con tus decisiones.
Aun estoy decidiendo si incluir la variable dados. ¿Qué quiero decir? Pues que sería divertido que el lector cuente con un par de dados de 10, para ver si puede llevar a cabo algunas acciones de la historia, lo cual determinaría, además, su camino a través de las páginas del cuento. En ese caso al comenzar el cuento habría que hacerse una hoja de personaje. Lo que no me gusta de la idea es que muchos lectores potenciales no tendrán esos dados, o que por el simple hecho de no conseguírselos, pasen de leerlo... No sé.
Otra duda que tengo es si incluir diferentes personajes a elegir... Posiblemente las opciones sean simplemente elegir entre un hombre o una mujer. Esta dicisión podría determinar algunas de las decisiones a lo largo de la aventura. Aunque también me complica bastante el trabajo.
Dadme vuestra opinión sobre ambas cuestiones!



Bueno, anoche estuve haciendo un boceto del cuento. Al tratarse de un hipercuento no basta con esbozar una línea argumental, ya que en este caso el lector va decidiendo su camino. Así que he planeado varias líneas argumentales, que se van cruzando, van llevando a caminos sin salida, a muertes inesperadas, a diferentes logros en la historia, y a posibles finales (éxitos) diferentes, alguno de ellos totalmente opuestos. Todo depende de la decisión inicial y de la sucesivas que vayas haciendo al leerlo.




Aquí os dejo unas capturas de las notas que tomé anoche en mi cuaderno. No vais a entender nada, pero os podeis hacer una idea del lio que supone escribir un hipercuento. Estoy muy emocionado!!

Escribir La Habitación Número 11 me supone dejar a un lado las Crónicas de la Guerra de los Mil Años, pero no importa. Pronto regreso a ella.

Ah! por cierto, estos días subiré un apartado en mi página web para La Habitación Número 11.

Pronto más!














7 de junio de 2012

Ciudad del Reo: El Carnicero | Mi perfil en facebook!

Hola! vengo a hablaros de algunos avances que he hecho en la Ciudad del Reo, además de en mi integración de las redes sociales: me he hecho por fin un perfil en facebook como escritor!

Los primero es lo primero. Hay una nueva figura en la Ciudad del Reo: El Carnicero.

Su nombre resuena entre susurros, callejones y tugurios oscuros. Él es quien hace el trabajo sucio a la mayoría de bandas, pero sólo unos pocos saben dónde se oculta. El Carnicero es especialista en interrogatorios. Vive modestamente en algún lugar del Barrio Viejo de San Miguel, al este, pero en el subsuelo oculta toda una cámara de tortura, que utiliza de forma clandestina. Esta actividad estaría mal vista si llegara a la opinión pública, pues sus servicios son reclamados tanto por Inquisidores, la Orden, los Sarracenos o las Brujas.
El Carnicero es un sicario que vive de la tortura. Es sanguinario y despiadado, y disfruta con su trabajo. Algunos han llegado a decir que incluso se come a las víctimas que no resisten el interrogatorio. Es un obeso, cojo y calvo, que sólo vive para producir dolor.
Todo aquel que requiera sus servicios, antes tendrá que encontrarlo, y lograr que éste confíe en él o ella...


Para acceder al apartado del Carnicero en la página de la Ciudad del Reo, pincha el siguiente enlace:






Además, os presento mis perfil en Facebook como escritor. Llevaba mucho tiempo planteándome hacerlo, pero no me decidía, supongo que por vergüenza, ese muro que me he puesto delante durante tanto tiempo. Pero por fin lo he hecho. Mis perfiles de Twitter y Google+ ya estan listos, incluida la página de La Leyenda de Golöel en Google+, ya os los mostré estos días, pero al fin os traigo también el perfil de Facebook. A ver si todo esto me ayuda a moverme, a promocionarme. Cuento con vuestra ayuda para eso!! 
Si te gusta lo que hago, compártelo en en tus redes sociales, y ayúdame a crecer!
Gracias!












24 de mayo de 2012

Publicación de la Ciudad del Reo

Bueno, por fin vengo a daros la noticia.
No sé muy bien por qué me la estaba reservando, cuando todo marcha viento en popa.
Hace unas semanas se puso en contacto conmigo la Editorial Masquemodulos, que trabajan con juegos de rol. Publican juegos, y módulos (ayudas y suplementos para DJs y PJs) de juegos ya publicados, como Vampiro, La Llamada de Cthulhu o ESDLA. Me pedían si podían colgar algunas de mis aventuras en su página, para compartirlas con otros jugadores, lo cual ya me parecía la mejor de las ideas antes de saber de ellos. Así que además de ofrecerles La Noche que No Acaba (Warhammer Fantasy) y Las Conchas de MediaLuna (adaptado de 7º Mar), les hablé de la Ciudad del Reo. Resulta que ya habían estado consultándolo, y les pareció que podría ser un buen proyecto para editar.
Así que en eso estamos. La idea es editar la Ciudad del Reo, en formato PDF, y moverlo por internet de forma gratuita (bajo licencia Creative Commons), y más adelante, si va bien la cosa, pensaremos en llevarlo al papel y a las librerías.
De momento la maquetadora está trabajando en montar el PDF, y le está quedando de miedo. Una ilustradora va a participar también, para los dibujos de interior y los planos de la ciudad y los lugares de ella donde podrían desenvolverse las aventuras. Tenéis un detalle de todas ellas la página de la Ciudad del Reo. Actualmente estoy trabajando en los bocetos de estos planos, para que la ilustradora pueda hacerlos realidad.

Este proyecto me hace muchísima ilusión. Creo que puede quedar genial. Veamos a dónde llega.
El borrador de la maqueta, que incluye las 15 primeras páginas (de casi 100, sin incluir los mapas), es increíble. La maquetadora está haciendo un trabajo fabuloso.
Me gustaría enseñároslo, pero voy a haceros esperar por el PDF definitivo. Me tendréis que perdonar. Os aseguro que yo estoy más ansioso que cualquier otro.

Ya os iré contando cómo avanza este proyecto!!
Darka.











23 de mayo de 2012

Mis Sitios

La Leyenda de Golöel 2.0 es como llamo a esta nueva etapa, en que he conectado todos mis sitios: mi web, mi blog, mi blog científico (aun en construcción), el blog del viaje a μ-Nesia, mi cuenta de Google+ y mi Tweetter.

Desde aquí tienes acceso a todos estos sitios, para seguirme desde la plataforma que elijas:

Mi Web: La Leyenda de Golöel

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Mi perfil en Twitterr: @xjpeake




Mi Blog Científico: ¿Cómo calculan los que no calculan?

μ-Nesia

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Saludos!!

15 de mayo de 2012

Ciudad del Reo: zonas de las bandas

Hola a tod@s!
Como veis, ultimamente estoy trabajando en la Ciudad del Reo.
Concretamente, estoy trabajando en los mapas de los lugares individuales, es decir, de los sitios a los que pueden dirigirse los PJs durante la aventura.
Pero además, he hecho este mapa, donde se marcan las zonas dominadas por las diferentes bandas.





Os dejo aquí un par de enlaces que ayudan con este mapa:
Bandas de la Ciudad del Reo
Lugares en la Ciudad del Reo




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