20 de mayo de 2007

El Cuentacuentos: Te conozco demasiado bien

Te conozco demasiado bien como para que me digas eso. Sé cómo eres, y sé que ésa no eres tú. La persona que hoy he visto en ti, la que está ahora en esa cama atada, no eres tú. Y lo sé porque ya son muchos años a tu lado, porque desde que nací me vienes cuidando... Y ahora me toca a mí. Y lo sé, créeme aunque tú no lo veas, con fía en mí, ésa no eres tú.

Te veo y te ves, y nos vemos, como contestarías tú... ¿A qué sí? Porque hablando como hablas, diciendo todas esas... No, no utilizaré esa palabra enfermiza. Lo que dices no tiene sentido, o al menos no para mí, ni para nadie fuera de tu cabeza, pero no lo son. Son sólo pensamientos, tus pensamientos disparados sin control.

Y... Siento mucho lo que te está pasando, y siento muchísimo tener que haberte llevado allí... ¡Claro que me cambiaría por ti! ¿Qué tipo de pregunta es esa? ¿De verdad crees que yo quería hacerlo? Claro que no... Yo también odio ese lugar... Odio que estés allí dormida. Odio que me mires así. Odio tener que visitarte para verte, que vaya a allí y ni siquiera me reconozcas...

Y me lo cuestionas si no me doy cuenta... Que ésa eres tú, me repites, que no te pasa nada... Pero no. Eso no es así, y... Joder, ya quisiera poder cambiarme por ti, y que no estés así. Pero no puedo.

Pero bueno, lo único que me consuela es que sé que no sabes nada, que no eres tú la que habla y tanto piensa, la que está ahora en esa cama durmiendo mal acompañada... Me consuela pensar que eso era lo que había que hacer, y que uno de estos días saldrás de ahí, estando bien, siendo tú otra vez...

Te lo dedico, aunque ahora no puedas leerlo...
D & C



Esto no es exactamente un cuento, y no me ha parecido bien publicarlo en el cuentcuantos, aun así, agradeco la frase, con la que ya no pensaba escribir, pero que al final me ha dado la oportunidad de legar a esto... Gracias.
Para lo que hayan caído aquí y lo lean, bueno... Es lo que siento.
Y para los que quieran leer algún cuento de un buen cuentista, visitad:

12 de mayo de 2007

Primera Planta. 05.51 horas.

Sofio y el príncipe elfo se habían separado de los demás, y paseaban juntos entre dos estanterías de todas las que había en aquella tremenda biblioteca. Ambas estaban repletas de gruesos libros y montones de manuscritos apiñados. Era alucinante... Cada estantería se elevaba en pisos que almacenaban libros y libros, hasta llegar al techo. Había sido imposible contar todos los que había... Caminaron anonadados, separándose de los otros, sin terminar de comprender todo aquello.

- ¿Tú qué piensas?- Le dijo el elfo.
- No lo sé...- Contestó el sin dejar de mirar a todos lados.
- Es que no tiene sentido. Piénsalo. ¿Dónde demonios estamos?
- Claro que lo pienso, Ïlandil. ¿Qué hace esta biblioteca aquí? Tanta sabiduría, tantos libros... No pensé que pudiera existir un lugar así... Es increíble.
- ¿Te preguntas qué hace esta biblioteca aquí?- El elfo suspiró por lo bajo.- Yo me pregunto dónde estamos realmente. No es la biblioteca, es todo este lugar. Esta torre, en medio de la nada. ¿Cómo iba a estar ella aquí? Y lo más importante...¿Por qué? ¿Quién la ha traído aquí?

Sofio lo miró, comprendiendo su pena. Ese elfo debía estar realmente enamorado de ella. La carta que encontraron en los aposentos de Siläe, sus encuentros, todo era cierto.- Ïlandil, ¿Os escribíais Siläe y tú?
- Sí.- Dijo él desviando la mirada.- Estábamos prometidos. Pero... Sabíamos que no debíamos, pero... Hay veces, Sofio, que no puedes decidir sobre ti mismo, ¿entiendes?- Sofio asintió.- Y mira hasta dónde he venido a buscarla... Comprendo que Gelghar no esté de acuerdo. Mi familia tampoco lo está, pero eso ahora no importa. Pienso encontrarla, donde esté, es que no importa nada más.
- Yo voy a ayudarte.- Dijo Sofio después de un momento.- Sé que ella está aquí. He visto este lugar en mis sueños....- El adivino le puso una mano en el hombro al elfo, apreciando lo alto que era.- Y vamos a encontrarla. Sé que vamos a encontrarla.

Entonces, a través de su mano, sintió al elfo estremecerse, y en ese momento, en otro lado de la gran estancia, se escuchó un gran ruido, miles de murmullos revoloteando...


Memorias Olvidadas
Darka Treake

6 de mayo de 2007

La Batalla de Nájera - 1367

Estoy trabajando en un nuevo escenario de Warhammer, esta vez una recreación de una batalla histórica: La Batalla de Nájera, ocurrida el 3 de abril de 1367. En ella participaron algunas de las más importantes personalidades de su tiempo, para decidir quién reinaría en Castilla. Esta batalla supuso mucho más que un enfrentamiento para decidir quién sería Rey, pues en ella participaron no sólo castellanos, sino también franceses e ingleses apoyando a ambos bandos respectivamente, con lo que además fue una batalla dentro del marco de la Guerra de los Cien Años, librada principlamente entre franceses e ingleses. Os cuento:




Al comienzo del año 1367 reinaba en Castilla Pedro I, el Cruel, pero su trono le era disputado por su hermano bastardo Enrique de Trastámara, que gozaba de mayor popularidad. Enrique, con el apoyo de Francia y Aragón, había logrado tomar algunas ciudades y Pedro debió huir, con lo que el poder se tambaleó y todo parecía perdido para Pedro, pero no fue así.
Pedro consiguió el apoyo de Inglaterra, y así, el hijo de Eduardo III de Inglaterra, conocido como el Príncipe Negro, acudió en su ayuda con numerosas tropas.
Por su lado, Carlos V de Francia mandó al mariscal Bertrand Du Guesclin, en apoyo de Enrique.

Ambos contendientes se encontraron en la orilla norte del Ebro, y estuvieron cerca de una semana mirándose sin ninguno dar el primer paso, hasta que el Príncipe Negro rodeo al enemigo y cruzó el Ebro por Logroño, dejando la villa de Navarrete a su espalda y avanzando hacia Nájera. Entonces Enrique, de la misma forma, cruzó el Ebro por Haro y llegó a Nájera primero.
Allí Du Guesclin y el resto de conejeros le dijeron que no abandonara la plaza, que a pesar de la superioridad numérica, la llanura que se interponía con el enemigo sería una posición desventajosa para la lucha. Pero Enrique, haciendo caso omiso, demostró gran valor al abandonar Nájera y cruzar el río Najerilla con su ejército, y fue entonces cuando se avistaron ambas huestes.

En ese momento, el Príncipe Negro dijo: ¡Por San Jorge que es un valiente caballero este bastardo! y seguido le dijo a Pedro I: Señor Rey, hoy sabréis si sois Rey de Castilla, o no sois nada...

La batalla sucedió muy deprisa. Se guarda un relato de buena mano de cómo sucedió.
El ejército francocastellano avanzó, y su primera línea de infantes ganaron terreno al principio a los hombres de armas anglocastellanos, pero cuando su caballería ligera se lanzo a rodear flancos, los arqueros ingleses los rechazaron en varias ocasiones y terminaron huyendo, factor decisivo que determinaría el resultado. En el centro los ejércitos chocaron, y las tropas del Príncipe Negro y de Pedro fueron superiores, es más, las tropas de la retaguardia anglocastellana, al mando del Rey Jaume IV de Mallorca, envolvieron al ejército frances y atacaron de sorpresa.
Entonces el ejército de Enrique comenzó a huir, y él entre ellos, que se dice que tomó un caballó de un compañero y huyó a Nájera.
Cuentan que Du Guesclin, el Mariscal frances, sólo se rindió ante el Príncipe Negro, al ver que estaba acabado, diciendo que sólo ponía sus armas ante él, pues era el mayor y único caballero de aquella contienda. Fue hecho prisionero y más tarde liberado a cambio de una buena suma.


Esta batalla al final no decidiría nada, pues Enrique se repondría, y dos años más tarde mataría a Pedro en la Batalla de Montiel, haciéndose con el trono, e instaurando la casa de los Trastámara en nuestra monarquía.

Pero esta batalla fue una de las más grandes sucedidas en la época, en la que participaron grandes personajes de la época: Pedro I, el Cruel; Enrique de Trastámara (después Enrique II); El Príncipe Negro; Jaume IV de Mallorca; Juan de Gante, hermano del Príncipe Negro; El mariscal Du Guesclin; el mísmismo Garcílasso de la Vega; Don Alfonso, hijo del Infante Don Pedro de Aragón, entre muchos otros ilustres caballeros castellanos, ingleses, franceses, aragoneses, gascones, mallorquines y navarros...


Ya os iré informando a los interesados sobre este escenario que estoy preparando. No me queda mucho, pero con la proximidad de los exámenes, no quiero dedicarle excesivo ímpetu... De todas maneras, lo preparo para jugarlo con Joey cuando venga a finales de mayo. Ya os contaré cómo ha ido!! Además, cuando lo tenga, el escenario será colgado en el apartado de El Campo de Batalla (Escenarios y Aventuras).

Quería citaros mis fuentes por si alguien está interesado en saber más de la Batalla de Nájera:

Vallenajerilla.com - Donde se cuenta todo brevemente, pero nombrando a muchas de las perosnalidades que allí participaron, además de mostrar un mapa del lugar y lo que es más importante: las cartas que el Príncipe Negro y Enrique de Trastámara se cruzaron en las noches previas a la contienda... No os las perdáis.

Wikipedia - Cómo no... La maravillosa Wikipedia. En ella encontraréis no sólo una relación detallada de tropas, personajes y el relato de lo acontecido, entre otras informaciones, sino que además se presentan numerosos enlaces a otras secciones de su propia base de datos en que se os habla de estos mismos personajes.

Técnicas Bélicas del Mundo Medieval - No os presento enlace de esto, pues es un libro que me regalaron mis primso por mi cumpleaños, a los cuales se lo agradezco muchísimo!! Me encanta!!

2 de mayo de 2007

El Cuentacuentos: Hola, ¿bailas conmigo?

- Hola, ¿bailas conmigo?- Estaba sentado, levantando la mano derecha, ofreciéndosela a ella, y sonreía de manera extraña, como con sólo la mitad de sus labios, formando una mueca que no invitaba, ni a sonreír, ni a bailar, y que a ella le entristeció aun más.
- ¿Has leído el libro que te di?- Contestó ella preguntando, tajante.
- Sí. El título de aquel libro llamó poderosamente mi atención. Gracias.- Y volvió a sonreír de aquella manera tan peculiar, como tan sólo él lo hacía.- Pero... No lo he entendido muy bien, esperaba que me ayudaras.
Los dos quedaron en silencio. La inocente petición le hizo dudar a ella. ¿Estaba siendo irónico?
- ¿Lo harás?- Repitió él.
Sonaba una hermosa melodía que entraba por la ventana, traída por el aire de aquella noche de luna llena. Ella estaba de pie, apoyada sobre la estantería de su estudio, y a su espalda, incontables libros y manuscritos guardaban infinita sabiduría. Compendios y tratados de filosofía, medicina, psicología y otras disciplinas permanecían ordenados, expectantes y conocedores del secreto que él aun no conocía.
- Sí.- Dijo.- Te ayudaré.- Estaba muy sería, mirándole. En él vio esa expresión taciturna, y dio un par de pasos hasta llegar a él. Tomó su mano, se arrodilló para ponerse a su altura, y añadió cuatro palabras.
- Pero prométeme una cosa.
Él asintió.- Dime.
- Vas a escucharme, muy atento, y vas a tratar de entender lo que te digo, ¿vale?
- No estarás otra vez con eso...- No obtuvo palabra por respuesta, pero en su rostro la vio reflejada, y negó con la cabeza... Estaba harto de todo aquello.
- Desde el accidente, todo cambio.- Dijo ella por fin.- No quieres creerme, pero lo digo en serio. Sé de lo que hablo.
Él se encogió de hombros.- Sí... Lo sé. Pero en serio... Es que ya no puedo más.- La miraba fijamente, y ella comenzó a sentir cómo su mano temblaba.
- Escúchame.- Dijo.- El accidente fue muy fuerte. Eso ya lo sabes. Después pasaste mucho tiempo en el hospital... Hicieron lo que pudieron, pero tu sistema nervioso quedó dañado irreparablemente.
- No...- La interrumpió él.- Estoy bien.- Y calló con un suspiro.
- Escúchame... ¿Qué leíste en el libro? Dime.
- Bueno... Habla de aquel hombre. El que sufrió una apoplejía del hemisferio derecho del cerebro. El muy tonto no sabía ni que había quedado paralítico de medio cuerpo.
- No estaba paralítico...- Dijo ella muy despacio.- Era una parálisis, una hemiplejia. No podía mover la mitad izquierda de su...- Las palabras se quebraron al ver aquella media sonrisa irónica.- cuerpo.
- En serio... Yo estoy bien. De verdad... Los médicos exageran, si es que...
- Escúchame...- Dijo ella otra vez en voz baja.- Aquel hombre... No era tonto por no saber lo que le pasaba.
- No...- Él se rió por lo bajo.
- Se llama anosagnosia, y significa no poseer un conocimiento...- Movió la cabeza.- Una persona que tiene anosagnosia, no sabe que le pasa algo, ¿entiendes? Es incapaz de saber que está enfermo...
Calló por unos instantes, y miró a través de la ventana sin ver a la luna.
- ¿Qué decía en el libro...? ¿Qué has leído tú mismo en ese manual, acerca de la apoplejía derecha?
- Sí. Si yo te entiendo, pero es que a mi nunca me dio una apoplejía...
- Sí. Sí que te dio. Dime, qué dice...
- Dice que algunos pacientes que han sufrido una parálisis del lado izquierdo de su cuerpo tras sufrir la apoplejía, tienen anosagnosia, con lo que no saben que están paralíticos...
- No están paralíticos...- Repitió ella aun buscando a la luna.
- Ya... Es una parálisis... Ya me lo has dicho.- Callaron los dos.
- Pero a mí no me pasa nada. Nada.
Ella no contestó, ni dijo nada por un rato, y permanecieron en silencio. Él temblaba más que antes, y ella apartó su mano, dejándola caer sobre su pierna derecha, que la acarició hasta llegar a la izquierda. Entonces sonrió, al encontrar a la luna, que de nuevo se asomaba a la noche.
- ¿Lo has sentido?- Dijo ella de nuevo mirándole.
- ¿El qué?
- Mi mano...- Sus palabras sonaron casi más como una pregunta inocente.
Pero él sonrió, sin comprender en absoluto.
Entonces ella se levantó y le dio un beso en la mejilla izquierda.- No.
- No, ¿qué?
- No puedo bailar contigo...
Él negó con la cabeza. Estuvo a punto de resoplar. Estaba harto de que le repitieran lo mismo.
- Piénsalo. Sólo te pido que pienses si es posible...- Dio media vuelta y caminó hacia la puerta, y después de las ultimas palabras, la cerró al salir.
- Tan sólo intenta imaginarte a alguien que no es capaz de sentir la mitad de su cuerpo... Que no puede moverlo y no lo sabe. Simple y llanamente, no lo sabe. Alguien que no es consciente de todo aquello...



Darka Treake



(No te aconsejo que leas las siguientes palabras si aun no has leído el relato, pues probablemente te desvele el secreto antes de tiempo...)
Este relato ha sido inspirado por algo que he leído en "El Error de Descartes" de Antonio Damasio. No está basado en un caso verídico, pero sí es verdad que hay muchos pacientes que sufren de este mal. Personas que no pueden mover la mitad izquierda de su cuerpo y ni siquiera lo saben... Les pides que muevan la mano, y lo intentan y lo intentan sin poder, y no entienden por qué. Ellos están convencidos de poder hacerlo, sin embargo, no hay manera...




¿Encontraréis a alguien que sí haya podido bailar en El Cuentacuentos?

27 de abril de 2007

¿Estamos viendo pájaros?

El pasado 25 de abril se publicó el descubrimiento de un planeta muy similar a nuestra Tierra, al que han llamado Gliese 581c.
El planeta orbita alrededor de una estrella más pequeña y fría que nuestro Sol, y que se encuentra a unos 20'5 años luz del centro de la Vía Láctea, en dirección a la constelación de Libra, por lo que se tardaría unos 40 años en llegar hasta él.

Se trata de un planeta rocoso que tiene un radio una vez y media mayor que el de la Tierra, y su masa es 5 veces superior, con lo que la fuerza de la gravedad aumenta hasta poco más del doble en su superficie, respecto a la de aquí. Este planeta tarda 13 días en completar una vuelta alrededor de su estrella, y se encuentra 14 veces más cerca de ella que la Tierra del Sol. Su temperatura oscila entre 0ºC y 40ºC, y los científicos dicen que se encuentra en la zona habitable del sistema planetario...

¿Qué significa todo esto? Bueno, esto quiere decir que por sus características de proximidad a su sol, es posible encontrar en el planeta agua en estado líquido, medio donde se puede haber desarrollado vida, como sucedió aquí.
Esto aun no ha ocurrido, es decir, aun no hay evidencia de que haya agua líquida, y mucho menos de que haya vida, pero esto es algo donde futuras misiones podrían aportarnos datos reveladores...

Bueno, se saben más cosas de este planeta. De momento es el más pequeño de todos los planetas descubiertos más allá de nuestro sistema solar, y se ha especulado que podría estar recubierto por un océano. El sistema planetario en que se encuentra gira en torno a una estrella cinco veces más pequeña que el Sol, una Enana Roja, cuyo nombre es Gliese 581. Esta estrella es, además, una de las 100 más ceranas a nosotros.
Ya se había descubierto un planeta mucho mayor orbitándola, un gigante gaseoso similar a Neptuno (con 15 veces la masa de la Tierra), que tarda en dar una vuelta completa alrededor de la estrella 5'4 días. Además, hay fuertes evidencias de la existencia de un tercer planeta que tendría 8 veces la masa de la Tierra.
Este descubrimiento ha sido posible gracias a los telescopios de la ESO (European Southern Observatory), siatuados en La Silla, en el desierto de Atacama, Chile.

Creo que me he extendido demasiado, y aun así, me dejo cosas por contaros.
Con todo esto me gustaría daros a pensar un poco. Encontrar un planeta así, tan parecido al nuestro, significa que la probabilidad de que exista vida extraterreste ha aumentado de golpe muchísimo. Pero un momento, no vayamos tan deprisa... Esperemos a encontrarla para dar saltos.
El hecho de que sea el planeta más pequeño de los que se han descubierto hasta ahora, me da a pensar que hay muchísimos que son aun más pequeños (y a esta escala, la palabra muchísimos no expresa la realidad de su término). Si se ha encontrado este planeta, de estas características, en la zona habitable de una estrella, significa que en un futuro (próximo, espero), encontraremos aun más, y más, y más... Esto es realmente el comienzo.

Esto es como cuando Colón, dos días antes de llegar a América, divisó pájaros sobrevolando las tres naves... Quiero decir, aun hay que llegar a esa tierra, explorarla, y darnos cuenta de la inmensidad que nos queda por descubrir...
Para mí, la cuestión, ahora, sería si vamos a engullir esos planetas como hicimos con América y sus nativos, porque no nos engañemos, el ser humano es así...






Fuentes:
-
www.eso.org
- Yahoo Noticias!

22 de abril de 2007

El Día de la Tierra


Las organizaciones ecologistas han presentado una campaña contra el cambio climático en la cual han solicitado a los ciudadanos llevar un lazo verde el día de hoy, 22 de abril.
Con la intención de concienciar a los ciudadanos acerca de la necesidad de un cambio en las costumbres de consumo energético, y con ocasión de la celebración del Día de la Tierra, se han preparado manifestaciones para hoy.

Representantes de las organizaciones ecologistas Greenpeace, WWF/Adena, BirdLife, Ecologistas en Acción y Amigos de la Tierra han hecho un llamamiento para que "la ciudadanía se movilice en favor del clima". "No hay que esperar a que una ONG proporcione el lazo verde; se lo puede hacer uno mismo fácilmente, y ponérselo", señaló Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF/Adena.

Además del lazo, las organizaciones proponen una serie de pequeñas acciones que puedan hacer los ciudadanos para aportar su granito de arena en evitar el calentamiento del planeta, como:
1. Utilizar bombillas de bajo consumo

2. Emplear menos el coche

3. Reciclar

4. Revisar los neumáticos

5. Usar menos agua caliente

6. Evitar productos con mucho embalaje

7. Ajustar los termostatos

8. Plantar árboles

9. Apagar aparatos eléctricos cuando no estén en uso.


Por su parte, la responsable del REA de Cambio Climático de WWF/Adena, Mar Asunción, señaló que "la atmósfera ha pasado de una concentración de 280 partes por millón de CO2 a 370 partes por millón desde el inicio de la Revolución Industrial, y aseguró que "en caso de que se llegue a 400 partes por millón, la temperatura aumentaría tanto que se producirían una serie de consecuencias negativas en cadena en todo el planeta".


¿Nos ponemos un lazo verde?

14 de abril de 2007

Molinos de Viento

Bebe, danza, sueña, siente que el viento ha sido hecho para ti.
Vive, escucha y habla, usando para ello el corazón.
Siente que la lluvia besa tu cara cuando haces el amor.
Grita con el alma, grita tan alto que de tu vida tu seas, amigo, el único actor...


Molinos de Viento
Mägo de Oz

El Error de Descartes

Hace tiempo os dije qué libro estaba leyendo, El Testamento Maya, que no lo terminé..al principio me enganchó mucho, pero entre que no encuentro momento para leer y que soy un vago por naturaleza, pues lo he ido dejando... Y bueno, no quiero admitir que no lo he terminado, sino que está parado, jejeje. Espero acabarlo.


Pero bueno, no venía ahora a hablaros de eso, quería hablaros de otro libro que me estoy leyendo. Tengo que leerlo para clase, pero lo hago con gusto, pues me encanta. Hace un par de años, en la asignatura de Neuropsicología básica nos dieron a elegir entre éste y otro, y me quedé con las ganas, me leí el otro. Así que ahora, en la asignatura de Filosofía de la mente, me alegro de que nos lo hagan leer, así me brindan la ocasión perfecta de hacerlo. El título, muy acertado, creo, es El Error de Descartes.


En el se habla sobre la relación mente-cerebro: de cómo nuestro entramado neural genera eso que llamamos mente, o incluso alma... En concreto de cómo sentimos y de como razonamos. De la unión, indisoluble aunque muchos lo duden, del sentimiento y la razón en cada decisión.

El libro está escrito por Antonio Damasio, profesor de Neurociencia, Neruología y Psicología en la Universidad de Southern California.


¿Cuál es el error de descartes?
Su error fue ese, separar la mente y el cerebro. Abogar por la tesis de que pensar es igual que ser...
Aquí se propone una idea diferente: el ser vino antes que el pensar. El pensar viene del ser.
La mente es el correlato final del entramado neural...
Ahora, lo que queda, es descubrir cómo, a partir de las millones de neuronas que se organizan en el cerebro, podemos vislumbrar, si quiera, lo que es un pensamiento...

10 de abril de 2007

El Cuentacuentos: Nunca he sabido hacer el equipaje

Nunca he sabido hacer el equipaje ni tomar una decisión. ¿Cómo iba a hacer cualquiera de las dos cosas ahora? No puedo. No puedo irme y dejarlo todo aquí. ¿Qué van a hacer sin mí...? Llevo toda mi vida esperando esto, pero ahora que ha llegado, dudo si podré hacerlo o no, si las consecuencias serán peores que las expectativas. No sé que va a pasar, qué voy a hacer o si me voy a ir, pero en este momento, en este preciso momento, no me importa. Estoy aquí, y es ahora, y es así como me gusta sentirme. Sabiendo que existo. Sintiendo que existo... Y si es el momento de elegir si empezar a vivir así, quiero hacerlo. Quiero vivir así, de esta manera, por siempre. Saboreando cada momento, sintiendo cada momento. Viviendo el aquí y el ahora. El problema es que me da un miedo horrible... ¿Cómo voy a irme ahora? Es que no puedo... ¿Pero, a qué tengo tanto miedo? Vete... ¡Vete! Lo ves, sé que quiero irme, pero no puedo... Qué rabia. Y es que soy incapaz. Me veo incapaz. Hay ciertos momentos, como este, en que creo que podría lograrlo, sí, pero la mayor parte del tiempo, no me veo capaz. No lo entiendo... Y no sé qué hacer. Porque el querer y no poder, no deber o incluso no querer, es realmente difícil. Y encima ya me ves, yo sin saber qué hacer, pensando y rebanándome el seso, y tú me hablas del equipaje... De verdad que no lo entiendo.


Darka Treake

2 de abril de 2007

Primera Planta. 05.45 horas.

Hacía mucho que no escribía nada del Cuento de Siläe, y ya me estaba preocupando. Pero bueno, al fin me ha salido algo...
No me gustarñía dejar este cuento inacabado...
Al acecho...

La elfa caminaba extremadamente despacio por el pasillo, apoyándose en su báculo, gracias al cual veía en aquella irremediable oscuridad. Trataba de no hacer una pizca de ruido, iba siguiéndolos, y no pensaba dejar que la descubrieran al acecho... No sabía cómo iba a reaccionar ese elfo, podía resultar muy peligroso, y su espada debía estar bien afilada. No, no iba a dejarlos que la descubrieran.
La Dama Negra llegó a la puerta que daba a la habitación anterior a donde estaban ellos. Podrían escucharla en cualquier momento, o dar la vuelta... Fue prudente, y quedó escuchando tras la puerta entornada. Escuchó alguna voz, un murmullo, y al poco, un muro moverse... ¿A dónde debía llevar el pasadizo que acababan de encontrar? La dama negra trató de recordar... Ella conocía aquella torre bien, demasiado bien... Tal vez podría llevar a la gran biblioteca de los aprendices. Cuántas horas pasó ella allí....
Ya no oía nada. Al cabo de un momento, empujó la perta despacio, y la insignificante luz de su báculo bañó la habitación rectangular y vacía. Ellos debían haber ido por la puerta que había frente a ella. Allí fue. Al otro lado, silencio. No había nadie, aunque... ¿Qué era ese ruido? Era como un barullo incesante, un fino sonido desesperado. Abrió la puerta.
Se encontró entonces en una pequeña habitación cuadrada, en cuyo centro, ocupándolo casi todo, una enorme jaula de donde provenía aquel barullo, ahora casi ensordecedor. Era impresionante. La jaula estaba completamente llena de mariposas, miles y miles, y todas revoloteaban como desesperadas. A su izquierda, el muro donde ello debían haber ido, pues no había otra salida. Y sí, allí estaba la gran biblioteca, y ellos en ella.



Extraído del capítulo XV del Cuento de Siläe.
Memorias olvidadas
Darka Treake

25 de marzo de 2007

El castillo al que no había forma de llegar

Érase una vez un castillo al que no había forma de llegar. Había muchos caminos hacía él, allá elevado en la colina al pie del pantano, pero ninguno llegaba hasta su destino. No, no había forma de llegar. Pero a pesar de ello, había quién lo había conseguido. No muchos, claro que no, pues como digo, no había forma de llegar a él.

Los pocos que lo habían conseguido, contados con pocos dedos, no pueden ser nombrados, pues el secreto debe permanecer así, silenciado. Pero ellos estuvieron allí. Al llegar vieron que el castillo estaba derruido.

Era algo muy extraño. El castillo podía ser divisado a gran distancia, allá en lo alto de la colina, y también ser visto desde abajo, entre los escarpados acantilados, desde el pantano de aguas verdosas. Y siempre, desde allá lejos, parecía un formidable bastión, un castillo digno de un gran señor.

Pero al llegar, algunos se desilusionaban, al encontrarlo por completo en ruinas. Tan sólo quedaba en pie la torre del homenaje, y algunas estancias inferiores. Nada más, y en fatal estado.

¿Por qué sería eso? Nadie, ninguno de los pocos que habían logrado encontrar el castillo, comprendían aquello. Nadie sabía por qué, desde lejos parecía formidable, y al llegar no eran más que unas ruinas olvidadas.

Al parecer, entre los pocos que llegaron hasta aquellas ruinas del antiguo castillo, hubo dos que ya jamás regresaron. Ambos acudieron allí juntos, escapando de sus propias realidades, y esto es tan sólo una leyenda, se dice que sí, que se quedaron.

Durante todo el tiempo que allí estuvieron, hasta el fin de sus días, nadie logró encontrar el castillo, y allí vivieron juntos, los dos solos. Ella era una princesa elfa, cuyo nombre está escrito en los anales del tiempo, por pertenecer a una de las más altas estirpes de los elfos. Él era un marinero sin rumbo fijo, que al parecer, navegando río arriba desde el gran estrecho, había encontrado el pantano. De allí había visto el castillo, y con él se obsesionó hasta encontrarlo.

Ocho largos años... Ocho años buscando el castillo pasaron los dos, y al final dieron con él. Y ahí estaba, por sorpresa aunque sin decepción, hecho una ruina. Pero eso no les importó. Ellos dos se quedaron, y allí nadie los molestó...




El castillo al que no había forma de llegar
Memorias Olvidadas
Darka Treake

18 de marzo de 2007

Mi camino...

Quería compartir con vosotros algo.
Bueno, es que va llegando el momento de decidirme por algo, y los que ya lo hayan pasado, sabrán los quebraderos de cabeza que da...
Resulta que estoy terminando la carrera de psicología, este año no será, pero el próximo sí. Y es la hora de elegir un camino...
Tras mucho pensar y debatir, y gracias a un encuentro casual, creo que he encontrado una dirección a la que dirigirime.
He encontrado un Master en Cognición y Evolución Humana, y además aquí, en la UIB!!!

Ya me he puesto en contacto con algunos profesores, me lo han pintado muy bien, claro, ellos qué me iban a decir... Pero a pesar de ese razonamiento, me han alentado muchisimo a hacerlo.
No sé si podré empezarlo el año que viene, pero me encantaría... Ellos me han dicho que lo intente.
Y lo voy a hacer.

Aquí tenéis un enlace a la página del equipo de trabajo, a ver qué os parece!: