16 de febrero de 2009

Ante el Portal de los Diozes...

- Jefe, dice Niblitz que los baztardos de la Zegunda Luna han capturado a uno de ezoz enanoz roñozos.

El chamán goblin miró al guerrero que acababa de llegar. Le había molestado hasta irritarle, con su voz estridente le había desconcentrado y sacado del trance. Tomó otro de esos hongos rojos con motas blancas y lo partió en dos mitades con su cuchillo curvo. Entonces miró al esbirro, que se dio cuenta de su impertinencia.

- ¿Cómo te llamas zoldado?- Le preguntó dejando escapar las palabras de su boca. Su tono siempre tomaba un cariz espeluznante, traicionero, como si en cualquier momento fuera a saltar sobre su interlocutor, y esta vez sus palabras no dejaron de causar tal sensación en el guerrero. Y ambos se dieron cuenta.

- Zoy Hakka, jefe, hijo del hijo del zobrino del jefe Ungazan, vueztro primo.- Se aseguró el goblin de recordar. Se mantenía apoyado en su lanza, y vestía únicamente un taparrabos y una docena de colgantes con diminutos dientes de otros goblins y de diferentes roedores del bosque.

- Hakka, ezte hongo que acabo de cortar, ez zuficiente para matar a cualquiera, no zin antes permitirle viajar hazta alturaz donde los mortalez pueden comunicarze con los diozes.- El guerrero tragó saliva al escuchar al chamán.- Toma, te ofrezco la mitad, juntos acudiremoz hazta el portal del Gran Verde, a preguntarle zi Niblitz tiene razón acerca del enano que han capturado los muchachoz de la Zegunda Luna.

- Pero jefe...- Y el guerrero cayó al ver el desafío en los ojos del chamán.- Zí, jefe.- Y tomó el hongo con aquellas manos manchadas de tierra. Al acto, imitó al chamán, y comenzó a morderlo hasta engullirlo. Lo que no pudo fue sonreir como él, pues casi comienza a vomitar con el asqueroso hedor.

El chamñan cerró los ojos, y comenzó a sentir la droga por sus venas, dejó de escuchar al guerrero goblin toser y retorcerse, y aspiró hondo. Le encantaba aquella sensación sobrenatural.
El guerrero, que ya había caído al suelo, comenzó a patalear sin darse cuenta. Creyó vomitar sin hacerlo, tosió hasta escupir sangre y se le nubló la vista. No supo que estaba en el suelo, se revolcó y acurrucó antes de comenzar a estereotipar sus movimientos, y a emitir voces sin sentido, alternadas con gemidos de dolor. El estómago estaba apunto de estallarle, y el cerebro de licuarse...

- Hakka, muchacho, ¿qué oz hace penzar a Nibiltz y a ti que vueztro jefe aun no zabe lo de la captura del enano maloliente?- Y se rio al escuchar el sufrimiento del goblin en el suelo.- Ezoz pordiozeros de la Zegunda Luna pienzan pedir un rezcate a los enanos, y nozotros vamos a zacar partido. Algunos de los nueztroz ya ze preparan para interceptar a los enanoz con el oro del rezcate...- Y soltó una carcajada aguda.- Hay mi pobre Hakka... ¿Cómo ze ziente uno a las puertaz del hogar de los diozes?

Sharppa, Gran Chamán de la Tercera Luna, pasó riendo un rato, escuchando morir a su esbirro, y cayendo de nuevo en aquel trance para el que sólo las mentes privilegiadas estaban preparadas. Al día siguiente saldrían de cacería, y debía consultar al Gran Verde si el día sería propicio o no...


Noche previa a la Batalla del Cofre Vacío,
Bosque de las Tres Lunas

1 comentarios:

annabel dijo...

Mentes privilegiadas que son las únicas capaces de soportar la droga de hongos rojos... uhmmm, y ¿se ha cargado al pobre goblin Hakka?

Este Chamán es un poco sádico ¿no?
El Gran Verde, Las Tres Lunas, La Batalla del Cofre Vacio... tremenda tu imaginación.

Esperaremos ansiosos la Batalla del Cofre Vacío, las previas son las más estimulantes desde la noche de los tiempos, la adrenalina se contrae...
tic-tac tic-tac, empieza la cuenta atrás.

¡Beso Darka!

:)

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