19 de octubre de 2015

La documentación en la fantasía

Escribir sobre lo que se (des)conoce


Existen muchos debates abiertos en la literatura, tal vez eso la convierta en un campo tan interesante, donde la creatividad juega un rol tan importante. Uno de estos debates candentes es si el escritor debe escribir sobre lo que conoce, o puede/debe atreverse a narrar historias ambientadas en lugares desconocidos (para el propio autor). Aunque como en todo debate existen posiciones contrapuestas, también aquí las posiciones eclécticas suelen ser las más apropiadas: Sí, es preferible escribir sobre lo que se conoce, pero no hace falta conocerlo de forma vivencial, para ello existe la documentación. Una herramienta imprescindible para un autor o autora de novela histórica, y casi de cualquier género narrativo, durante el proceso de creación de la historia. Hay situaciones donde no tiene sentido esta reflexión, sí, debes conocer la Barcelona medieval si vas a narrar una historia ambientada en esa etapa y en esa bella ciudad. Es más, debes conocer la  situación política y sociológica de la Europa medieval, por ejemplo, para añadir rigor a la historia. Hay muchos niveles de documentación, desde hechos ocurridos relacionados con tu historia, hasta el propio callejero de la ciudad en el momento apropiado. Pero, como argumentan autores de la talla de Matilde Asensi, no hace falta conocer vivencialmente, y en ocasiones ni siquiera es posible, la realidad (o la ficción) sobre la que se escribe. No, nadie podrá ya visitar el medievo catalán. Lo que nos lleva a concluir que siempre habrá un aporte imaginativo del autor. Por tanto, podemos concluir que, incluso en la novela histórica, la imaginación y la documentación se complementan para dar lugar a la obra literaria.

La experiencia personal como fuente creativa


Al preguntarnos a cerca de si escribir sobre lo que se conoce, cabe la cuestión de la narración autobiográfica. Sería factible pensar que una forma de escribir sobre lo que conocemos es utilizar nuestras propias vivencias en la narración: viajes, sensaciones y sentimientos, conocimientos específicos sobre algún tema, etc... A veces puede ser útil narrar sobre vivencias personales, para conseguir que el lector se identifique con nuestro personaje protagonista, pero debemos ser cautos. La experiencia personal nos sirve precisamente para escribir sobre cosas que conocemos, pero hay formas de utilizarlo. Volcar sobre el papel una de nuestras vivencias, narrando el capítulo como si lo viviera nuestro personaje, puede llevar a situaciones literarias donde perdamos al lector por falta de interés, pues nos estemos ciñendo a algo vivido, sin incluir elementos de interés, atractivos para quien nos lee. La experiencia personal debe utilizarse para añadir estos elementos, razonamientos sobre temas que conocemos bien en boca de nuestros personajes; vivencias emocionales dramáticas propias nos servirán para explicar mejor las de nustros personajes; visitas a sitios que nos han inspirado darán lugar a ambientes más ricos en nuestras historias; las vivencias a atraves de la lectura también nos aportarán mucho a la hora de crear argumentos, personajes y contextos interesantes.

La documentación en la literatura fantástica


Uno podría preguntarse si la documentación a la hora de escribir fantasía es necesaria, si aportará al contexto y a la propia historia, o si, simplemente, no hace falta puesto que el autor escribe sobre personajes que habitan un mundo imaginativo, creado por él, un Mundo Secundario. La respuesta absoluta a esto dependerá de la propia narración, de lo que demande la historia, pero en todo caso, sería un error por parte del autor obviar el proceso de documentación. La documentación en la fantasía se puede entender en dos niveles: conocer la ambientación donde se desarrolla la historia porque la has inventado tú o porque se parece a la realidad. En ambos casos debes "documentarte". En el primer caso, la documentación hace referencia a la propia creación del Mundo Secundario: debes crear un ambiente realista, creible y consistente, que tenga sentido y del que conozcas cada detalle. Pero por otro lado (el segundo caso), es posible que tu Mundo Secundario se ambiente en un lugar y/o en un momento determinados de nuestra realidad, del Mundo Primario. En ese caso se debe llevar a cabo un proceso de documentación en paralelo al de la creación del mundo, una documentación que dará credibilidad y riqueza a nuestro Mundo Secundario.

Mi trabajo actual: El Triángulo Sagrado


Para ilustrar esta reflexión, me gustaría hablaros del punto en que me encuentro al escribir El Triángulo Sagrado, historia que transcurre en mi propio Mundo Secundario, en un momento y lugar ambientados en la antigua grecia, concretamente en el S. VI a.C. El trabajo de creación del mundo ha sido muy largo y detallado durante los últimos años (antes incluso de concebir esta historia en particular). La historia comienza en las tierras al sur del Viejo Mundo, donde los helenos viven en ciudades-estado independientes y donde la amenaza de los aqueménides desde el este es creciente. El protagonista viajará durante la primera parte de la historia (titulada: Primer Exilio), hacia el norte, donde se aleja de la región helena, para regresar más tarde. Una vez haya regresado se verá envuelto en una fantasía ficticia ambientada en la antigua grecia, y quiero que el lector se sienta allí mimso, entre luchas políticas, devoción a dioses extintos e intrigas sociales propias de la grecia clásica. Para ello, me estoy documentando, aprendiendo sobre lo que comían, cómo se vestían, la arquitectura, el ejército, el arte, la mitología, las profesiones, o los estratos y normas sociales. Estoy aprendiendo mucho y disfrutando al hacerlo.
De hecho, estoy leyendo El Tirano, de Valerio Massimo Manfredi, que me está sirviendo para meterme de lleno en la cultura clásica, en su funcionamiento, en sus luchas, su política y sus convenciones. Como ya os dije, el personaje protagonista de esta historia está ambientado en el personaje histórico Pitágoras, sobre el que estoy leyendo mucho, así como se su entorno inmediato y la grecia de su momento.
Por otro lado, en cuanto a la narración autobiográfica, he dedeciros que empecé a escribir la historia hablando sobre un personaje en el que me veía absolutamente reflejado, con muchos elementos de mi vida real actual y que, por otro lado, no tenía ningún interés literario, así que he decidido tirar esas 15 páginas que llevaba escritas y volver a empezar. Estoy muy contento con esa decision, que me costó tomar. Desde luego el personaje es mucho más interesante ahora, aunque ya no tiene nada que ver conmigo, salvo elementos puntuales que espero enriquezcan la historia. De hecho, en esta novela, habrá mucho de mí y de lo que sé, pues quiero hablar de matemáticas (de lo que soy un experto, como bien dice mi medallita de doctor en psicología del aprendizaje), así como de los descubrimientos que hizo el Pitágoras real: matemáticas, geometría, música, medicina, astronomía, mitología... Aunque no sé tanto de esos campos como me gustaría, creo que el resultado promete.


Fantasía: Imaginación + Documentación + Experiencia


Por tanto, en conclusión, como veis, estoy llevando a cabo un proceso de fusión entre lo que ya sabía de Mi Mundo, lo que estoy aprendiendo sobre la grecia clásica y del propio personaje histórico, con  mis propios conocimientos y experiencias, así como con lo que espero de este personaje literario y de esta historia. No dejéis ninguna de las piezas de puzle de lado cuando lo montéis, pues todas ellas le darán originalidad y riqueza a la historia.

¿Qué os ha precido la reflexión?
¿Me contáis vuestras propias experiencias de documentación y creatividad literaria?



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4 comentarios:

Mariano Avello (Ravzeldinkov) dijo...

Interesante el artículo. La verdad es que la creación de mi mundo es bastante joven todavía, y con el tiempo me he vuelto un poco maniático en su desarrollo. Eso de escribir desde lo que uno sabe, es de alguna manera un corolario necesario para lograr un resultado de calidad, en mi opinión. En mi caso, soy estudiante de pedagogía en Historia, y si bien no quiero escribir una novela histórica, o un mundo fantástico secundario, considero que el estudio de la misma arroja muchas luces sobre lo que uno puede "inventar" o "transcribir" a un mundo primario para que agarre "carne y hueso".

Gracias por el artículo.

Mariano.

Chris J. Peake dijo...

Gracias Mariano!

Creo que tu formación como pedagogo en historia te va a aportar muchísimo a la creación de tu mundo y a las historias que desarrolles en él. Cada uno comienza a construir por donde sus conocimientos e inquietudes le animan, la motivación es demasiado importante. Así que en tu caso, comenzar por dotar a tu mundo de un buen sustento histórico, te ayudará mucho.
Creo que te va a gustar el artículo que saldrá publicado en la revista Scribere (nº 3, en noviembre), de mi autoría. Ya me dirás.

Espero que me mantengas informado de tus progresos!

Saludos y gracias por las visitas!

Iñigo Tabar Lusarreta dijo...

Si muy interesante el artículo y algo me ha ayudado a resolver alguna duda que tenía(Aunque creo que te escribiré personalmente , jajaja).He empezado a escribir un relato de fantasía(acabo de empezar con este género) y he creado mi propio mundo pero me cuesta caracterizarlo .Esto que comentas en el articulo me puede ayudar pero te escribiré personalmente.Gracias por estos artículos.Saludos:ÍÑIGO.

Chris J. Peake dijo...

Me alegra mucho que te haya servido de ayuda!
Saludos
Chris.

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